Opciones para tener agua caliente en casas sin gas natural
No tener gas natural no significa quedarte sin agua caliente, pero tampoco pagar una fortuna cada mes.
Dependiendo de tu casa, consumo y presupuesto, podés resolverlo de distintas formas. En este post vamos a ver las más comunes y eficientes.
Termotanques eléctricos
Son la opción más simple. Funcionan como cualquier termotanque tradicional. O sea, reciben agua fria, la calientan mediante una resistencia y la almacenan. Si el agua baja a cierta temperatura, se vuelve a encender para calentar otra vez.
Tienen la ventaja de ser fáciles de instalar (aunque lo tiene que hacer un profesional) no requerir gas y venir en diferentes tamaños.
Sin embargo, también tiene una desventaja muy fuerte: el consumo eléctrico es MUY alto, y por lo tanto también el costo. La recuperación es lenta en muchos modelos (aunque los hay de recuperación rápida).
Termotanque o calefón de gas envasado (garrafa o tubo)
Es una de las alternativas más usadas cuando no hay red de gas. Tienen la ventaja de contar con buena potencia y calentamiento rápido, además de ser más económicos que los eléctricos (en consumo).
Sin embargo, los termotanques a gas envasado tienen desventajas también: obviamente, tenés que comprar y cambiar garrafas, y esto depende del suministro. La instalación la tiene que hacer un gasista matriculado.
Termotanque dual (híbrido gas + electricidad)
Estos termotanques suelen ser un poquito más caros y más difíciles de conseguir que los dos anteriores, pero tienen la gran ventaja de poder funcionar con garrafas de gas y también con electricidad. De esta forma, si un día no tienes una garrafa a mano, puedes usarlo igual.
Termotanques solares
En lugares con buen sol y buen clima, suelen funcionar muy bien. Bajan drásticamente el costo de contar con agua caliente. Se pueden instalar junto con otros termotanques para asegurar el agua caliente en invierno o en períodos de días muy nublados.
Calentadores eléctricos instantáneos
También conocidos como duchas eléctricas o equipos sin tanque. Básicamente calientan agua en el momento, no almacenan. Tienen la ventaja de ser compactos y de instalación simple. Sin embargo, requieren una instalación eléctrica muy buena (generalmente en un circuito separado del resto de la casa, con una térmica dedicada) y el consumo es alto.
También hay otras duchas eléctricas con tanque, que suelen funcionar mejor. Estas básicamente se cargan con agua fría hasta cierto nivel, se calienta, se desenchufan y se usan hasta que el agua se acaba. Funcionan bien para duchas de hasta 8-10 minutos, siendo esta su principal desventaja. Este tipo de duchas eléctricas son muy económicas y fáciles de instalar. Requieren cierto mantenimiento.
La gran desventaja de este tipo de duchas (obvio) es que solamente te resuelven el agua caliente para bañarte. En el resto de la casa, no ayudan para nada.
Conclusión
Tener agua caliente sin gas natural es totalmente posible, pero la clave está en elegir bien la fuente de energía. Si no eliges bien esto, puedes terminar pagando una fortuna en electricidad u otros servicios.
No hay una única solución perfecta. Depende de tu consumo, tu presupuesto y tu casa.